Donde podrás compartir (o no) mi visión sobre el lolita, sobre la realidad que me rodea, y conocer el enjambre de avispas que suele poblarme la sesera...
Mostrando entradas con la etiqueta Lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lectura. Mostrar todas las entradas
martes, 6 de noviembre de 2012
Rainbow
"Todo el mundo tiene un mundo secreto dentro. Toda la gente del mundo, me refiero a todos. No importa cómo de apagados y aburridos sean por fuera, dentro tienen inimaginables, magníficos, maravillosos, estúpidos, asombrosos mundos. No sólo uno. Cientos de ellos. Miles, quizá.”
— Neil Gaiman
http://www.goear.com/listen/4705ec8/shes-a-rainbow-rolling-stones
martes, 21 de agosto de 2012
Puestas de sol
-¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!
Y un poco más tarde añadiste:
-¿Sabes?... Cuando uno está verdaderamente triste son agradables las
puestas de sol.
-¿Estabas, pues, verdaderamente triste el dia de las cuarenta y tres
veces?El principito no respondió.
Capítulo VI, El Principito - Antoine de Saint Exupery.
![]() |
| http://trigger.photoshelter.com/gallery-image/nature/G0000l8m1tTEnK.I/I0000Iv3MzQXloaU |
Cómo observar la puesta de sol *
No podemos evitar creer que el sol es como nosotros: un cuerpo celestial que recorre la tierra en círculos. Esta impresión es tan falsa como tenaz, pero podemos hacerle frente. La próxima vez que veas una puesta de sol, siéntate erguido y experimenta la majestuosa rotación de la Tierra:
1-Antes del atardecer, observa cómo asumes que el sol se está hundiendo. Recuérdate a ti mismo que este movimiento descendente no es más que una ilusión óptica
2-Atraviesa el sol con una estaca imaginaria y sujétala al cielo.
3-Ahora observa cómo el horizonte trepa gradualmente hacia el sol. Imagina que la tierra se mueve bajo tus pies.
4-Déjate llevar por la sensación de que la Tierra se inclina hacia detrás a cámara lenta.
5-A medida que el sol desaparece, visualiza la parte del planeta donde te encuentras rodando suavemente hacia la penumbra.
6-Enhorabuena. En los últimos diez minutos, has hecho un salto mortal hacia atrás en dirección a la noche a 16.000 kilómetros por hora.
*Traducido de El arte de no hacer nada, de Veronique Vienne
Nada como replantearse las propias palabras día a día. Está bien no perder la perspectiva, pero es mejor aún cuestionársela de vez en cuando :)
sábado, 28 de julio de 2012
Restart
Me llaman Sara.
Vivo en una pequeña ciudad gris y luminosa al mismo tiempo.
Y así soy yo. Gris o luminosa. O ambas.
Depende del pie que apoye primero al bajarme de la cama.
He ido creciendo sin darme cuenta.
Y un día abrí una ventana a la que no estaba acostumbrada.
Crecí soñando con princesas.
Pero no de las que se visten de rosa
y lloran porque no les conjunta la tiara con el vestido.
Crecí creyendo en las que forjan su propia espada,
las que cortan tobillos de reyes brujos,
las que bajan a las profundidades de la tierra en busca de trasgos,
cabalgan a lomos de dragones,
invocan fuerzas oscuras con el valor de su corazón
y a veces pierden la partida.
A veces incluso se pierden a sí mismas.
Creo en fantasmas y vampiros por consecuencia directa.
El pasado crea auténticas casas encantadas en el subconsciente.
La felicidad se roba a mordiscos de cuellos desnudos desprevenidos
y ni revistiéndote de ajos ni amigos
una está a salvo de algunos ataques.
Creo que se puede sacar fortaleza de debilidad,
porque leí que un pequeño puede derrotar a un mal mayor.
Que no se puede confiar el poder en la vanidad de una joya.
Que el lado oscuro puede albergar luces traicionadas.
Que la muerte es tan sólo la hermana mayor del sueño.
Creo que los meses del año pueden ser ancianos que cuentan historias.
Que un gato negro puede defender tu alma noche tras noche contra demonios ocultos.
Que las manzanas envenenadas sólo constituyen una solución cobarde,
y que se deben tomar las riendas del viento gritando su nombre
aunque quedes muda en el proceso.
Sé que puedo ser lo mejor que pueda ofrecerme a mí misma.
Sé que el amor empieza por amar el pecho que lo alberga.
Que el amor a veces no es suficiente para que dos personas sean felices.
Que a veces cambia y fluctúa como el mercurio,
y no es culpa de ninguno de los dos.
Creo que la belleza de las flores
radica tanto en sus pétalos
como en las espinas que las abrazan.
Y si teneis ganas de leer cuentos... os dejo por aquí uno de a los que hace referencia el poema (en inglés): El Precio, de Neil Gaiman.
http://www.bitchwick.com/amacker/bean/price.html
Vivo en una pequeña ciudad gris y luminosa al mismo tiempo.
Y así soy yo. Gris o luminosa. O ambas.
Depende del pie que apoye primero al bajarme de la cama.
He ido creciendo sin darme cuenta.
Y un día abrí una ventana a la que no estaba acostumbrada.
![]() |
| Imagen de la película Peter Pan, de Disney |
Pero no de las que se visten de rosa
y lloran porque no les conjunta la tiara con el vestido.
Crecí creyendo en las que forjan su propia espada,
las que cortan tobillos de reyes brujos,
las que bajan a las profundidades de la tierra en busca de trasgos,
cabalgan a lomos de dragones,
invocan fuerzas oscuras con el valor de su corazón
y a veces pierden la partida.
A veces incluso se pierden a sí mismas.
![]() |
| Eowyn y el Rey Brujo, autor desconocido. |
Creo en fantasmas y vampiros por consecuencia directa.
El pasado crea auténticas casas encantadas en el subconsciente.
La felicidad se roba a mordiscos de cuellos desnudos desprevenidos
y ni revistiéndote de ajos ni amigos
una está a salvo de algunos ataques.
![]() |
| http://shirotsuki.deviantart.com/art/Earthling-303830328 |
Creo que se puede sacar fortaleza de debilidad,
porque leí que un pequeño puede derrotar a un mal mayor.
Que no se puede confiar el poder en la vanidad de una joya.
Que el lado oscuro puede albergar luces traicionadas.
Que la muerte es tan sólo la hermana mayor del sueño.
![]() |
| Muerte, el alto coste de la vida (Neil Gaiman) |
Creo que los meses del año pueden ser ancianos que cuentan historias.
Que un gato negro puede defender tu alma noche tras noche contra demonios ocultos.
Que las manzanas envenenadas sólo constituyen una solución cobarde,
y que se deben tomar las riendas del viento gritando su nombre
aunque quedes muda en el proceso.
![]() |
| http://senderos-olvidados.deviantart.com/art/Inspiration-288531132 |
Sé que puedo ser lo mejor que pueda ofrecerme a mí misma.
Sé que el amor empieza por amar el pecho que lo alberga.
Que el amor a veces no es suficiente para que dos personas sean felices.
Que a veces cambia y fluctúa como el mercurio,
y no es culpa de ninguno de los dos.
Creo que la belleza de las flores
radica tanto en sus pétalos
como en las espinas que las abrazan.
Y si teneis ganas de leer cuentos... os dejo por aquí uno de a los que hace referencia el poema (en inglés): El Precio, de Neil Gaiman.
http://www.bitchwick.com/amacker/bean/price.html
![]() |
| El Precio, Neil Gaiman |
miércoles, 16 de mayo de 2012
Un gajo de corazón
"Puede existir un gajo de corazón
que no traiciona,
que lava sus hechizos
en una sangre fiable
que sin pausa bombea.
No traiciona,
es decir que no sufre cuando sufre
el resto de la hechura.
Suele haber un gajo de corazón
que se queda cuando todos se van,
es decir cuando viajan las piernas,
la barriga, el pescuezo, las rodillas, el sexo.
Un gajo que se queda porque asume su sitio
en las tallas de veras/ las salvadas
de un pánico amoroso/las curadas
con bálsamos del alma.
El resto del difícil corazón
es más propenso
a la tentación de la lujuria,
a la fascinación de los que ganan,
a las promesas de los píos.
Sólo con ese gajo de corazón
que no traiciona
que lava sus hechizos
en la sangre fiable que sin pausa bombea,
se puede sobrevivir en el vacío,
mientras se aprende a respirar".
Fotografía de Bruce Webber
Poema de Mario Benedetti
que no traiciona,
que lava sus hechizos
en una sangre fiable
que sin pausa bombea.
![]() |
| Venus by Kate MacDowell. |
No traiciona,
es decir que no sufre cuando sufre
el resto de la hechura.
Suele haber un gajo de corazón
que se queda cuando todos se van,
es decir cuando viajan las piernas,
la barriga, el pescuezo, las rodillas, el sexo.
Un gajo que se queda porque asume su sitio
en las tallas de veras/ las salvadas
de un pánico amoroso/las curadas
con bálsamos del alma.
El resto del difícil corazón
es más propenso
a la tentación de la lujuria,
a la fascinación de los que ganan,
a las promesas de los píos.
Sólo con ese gajo de corazón
que no traiciona
que lava sus hechizos
en la sangre fiable que sin pausa bombea,
se puede sobrevivir en el vacío,
mientras se aprende a respirar".
Fotografía de Bruce Webber
Poema de Mario Benedetti
lunes, 30 de abril de 2012
Abre tu armario
Abre tu armario.
Y decide.
Y si sólo encuentras tu camisa de los domingos,
si tus plumas son postizas,
si tu gorro es un disfraz...
vuelve a cerrarlo.
Es mejor que salgas desnudo a la calle
que con una autenticidad prestada.
Nota: Me gustó muchísimo un cuentecillo corto de Eleanor que leí en su blog. Merece la pena leerlo al menos una vez:
Desnudos, blog de Dark Ladygothmiércoles, 8 de febrero de 2012
Instrucciones - Neil Gaiman
![]() |
| Imagen de Daniel Danger |
Toca el portón de madera que hay en la pared
y que no habías visto antes,
Di "por favor" antes de abrirlo,
cruza el umbral,
avanza por el sendero.
Sobre la puerta pintada de verde, un diablillo
rojo labrado en metal
hace las veces de aldaba,
no lo toques; te morderá los dedos.
Recorre la casa. No cojas nada. No comas nada.
No obstante,
si una criatura te dice que tiene hambre,
dale de comer.
Si te dice que está sucia,
límpiala.
Si llora porque se ha lastimado,
siempre que puedas,
alivia su dolor.
Desde el jardín trasero podrás
ver el frondoso bosque.
Pasarás junto a un hondo pozo que desciende
hasta el reino del Invierno;
lo que hay al fondo pertenece a una tierra distinta.
Si llegado a este punto decides dar media vuelta,
puedes volver atrás, tranquilo;
no hay de qué avergonzarse.
No por eso me sentiré defraudado.
![]() |
| Moth, de Dave Mc Kean |
Atraviesa el jardín para llegar hasta el bosque.
Los árboles son centenarios.
Hay ojos que te observan entre la maleza.
Bajo un sarmentoso roble verás sentada
a una anciana.
Es posible que te pida algo;
dale lo que quiera.
Ella te dirá cómo llegar al castillo.
En su interior habitan tres princesas.
No te fíes de la menor. Sigue adelante.
En el claro que hay más allá del castillo verás
a los doce meses sentados alrededor del fuego,
Calentándose los pies mientras cuentan sus cuentos.
Puede que te hagan algún que otro favor,
si se lo pides con educación.
Quizá Diciembre te deje coger fresas
bajo su manto de escarcha.
![]() |
| Imagen de Kurt Lawson |
Confía en los lobos, pero no les digas adónde vas.
Para cruzar el río tendrás que tomar el ferry.
El patrón te llevará al otro lado.
( La respuesta a su pregunta es ésta:
"Si le entrega el remo a su pasajero, quedará
libre y podrá abandonar el barco".
Pero al responderle, procura estar
a una distancia prudente.)
Si un águila te da una pluma, guárdala
como oro en paño.
![]() |
| Cardiac arrest, de Jace Wallace |
Y recuerda: que los gigantes tienen
el sueño muy pesado;
que a las brujas les pierde su codicia;
que los dragones tienen su punto débil,
no sé dónde, pero todos lo tienen;
el corazón es de natural discreto,
no permitas que tu lengua lo traicione.
No sientas celos de tu hermana:
Soltar rosas y diamantes por la boca
no es menos molesto que soltar sapos y culebras:
los diamantes son fríos y duros y, además, cortan.
![]() |
| Fuente: http://pinterest.com/pin/78039006012845042/ |
Recuerda tu nombre.
Nunca pierdas la esperanza: al final,
encontrarás lo que buscas.
Confía en los fantasmas.
Confía en aquellos a los que has ayudado
te ayudarán a su vez.
Ten fe en los sueños.
Ten fe en tu corazón y también en tu historia.
![]() |
| Fuente: http://artcoma.tumblr.com/post/17179599269/sorskc |
Llegado el momento de regresar, vuelve
sobre tus pasos.
Todo favor será correspondido,
toda deuda quedará saldada.
No descuides tus modales.
No mires nunca atrás.
Vuela a lomas del águila sabia (no te caerás)
Nada a lomos del pez de plata (no te ahogarás)
Cabalga a lomos del lobo gris
(agárrate fuerte a su pellejo).
Hay un gusano en el corazón de la torre;
y ésa es la razón por la que no durará siempre.
![]() |
| Fuente: http://p1ss.tumblr.com/post/16851225607 |
Cuando llegues a la casita,
al lugar donde comenzó tu viaje,
la reconocerás de inmediato,
aunque ahora parecerá más pequeña
que al principio.
Sube por el sendero, cruza el umbral
del portón que sólo viste una vez,
justo antes de iniciar el viaje.
Ahora ya puedes volver a tu hogar.
O crear uno nuevo.
O descansar.
![]() |
| Fuente: http://begemott.deviantart.com/#/dp4fv7 |
Dedicado a Anshin, Cherie y a Fidel, "cuentistas" amantísimos como yo. Y a toda la gente con la que camino por el camino de baldosas amarillas. Somos un grupo de lo más peculiar, con brujas rubias del Norte, gatas aristocráticas y elfas, oscuras maids con guiños fetish, princesas japonesas con vestidos de caramelos... y mucha, mucha ilusión.
Nos vemos en el sendero.
domingo, 7 de agosto de 2011
Atrapada en la arlequinada
Es el 14 de febrero, a esa hora de la mañana en que todos los niños ya han sido llevados a la escuela y todos los maridos han cogido el coche para ir a trabajar o han sido conducidos, con vapor en el aliento y bien abrigados, hasta la estación de tren en los límites del pueblo para la Gran Emigración Laboral, cuando clavo mi corazón a la puerta de Missy.
El corazón es de un rojo intenso y oscuro, casi marrón; el color del hígado.
Entonces llamo con fuerza a la puerta, ¡pum, pum, pum!
( ...)
Oh, Arlequín enamorado es una triste criatura.
(Corazón de Arlequín - Neil Gaiman y John Bolton )
Gracias por traer la inspiración a estas horas de la noche.
El corazón es de un rojo intenso y oscuro, casi marrón; el color del hígado.
Entonces llamo con fuerza a la puerta, ¡pum, pum, pum!
( ...)
Oh, Arlequín enamorado es una triste criatura.
(Corazón de Arlequín - Neil Gaiman y John Bolton )
Pobre Arlequín... las cosas no son ni mucho menos tan fáciles:
Yann Tiersen - Pas si simple - ListenGo.comGracias por traer la inspiración a estas horas de la noche.
viernes, 20 de mayo de 2011
Las espinas necesarias de las rosas
Al quinto día y también en relación con el cordero, me fue revelado este otro secreto de la vida del Principito. Me preguntó bruscamente y sin preámbulo, como resultado de un problema largamente meditado en silencio:
-Si un cordero se come los arbustos, se comerá también las flores ¿no?
-Un cordero se come todo lo que encuentra.
-¿Y también las flores que tienen espinas?
-Sí; también las flores que tienen espinas.
-Entonces, ¿para qué le sirven las espinas?
Confieso que no lo sabía. Estaba yo muy ocupado tratando de destornillar un perno demasiado apretado del motor; la avería comenzaba a parecerme cosa grave y la circunstancia de que se estuviera agotando mi provisión de agua, me hacía temer lo peor.
-¿Para qué sirven las espinas?
El principito no permitía nunca que se dejara sin respuesta una pregunta formulada por él. Irritado por la resistencia que me oponía el perno, le respondí lo primero que se me ocurrió:
-Las espinas no sirven para nada; son pura maldad de las flores.
-¡ Oh !
Y después de un silencio, me dijo con una especie de rencor:
-¡No te creo! Las flores son débiles. Son ingenuas. Se defienden como pueden. Se creen terribles con sus espinas…
No le respondí nada; en aquel momento me estaba diciendo a mí mismo: "Si este perno me resiste un poco más, lo haré saltar de un martillazo". El principito me interrumpió de nuevo mis pensamientos:
-¿Tú crees que las flores…?
-¡No, no creo nada! Te he respondido cualquier cosa para que te calles. Tengo que ocuparme de cosas serias.
Imagen de Alejandro Schipilov
Me miró estupefacto.
-¡De cosas serias!
Me miraba con mi martillo en la mano, los dedos llenos de grasa e inclinado sobre algo que le parecía muy feo.
-¡Hablas como las personas mayores!
Me avergonzó un poco. Pero él, implacable, añadió:
-¡Lo confundes todo…todo lo mezclas…!
Estaba verdaderamente irritado; sacudía la cabeza, agitando al viento sus cabellos dorados.
-Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie. En toda su vida no ha hecho más que sumas. Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: "¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!"… Al parecer esto le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!
-¿Un qué?
-Un hongo.
El principito estaba pálido de cólera.
-Hace millones de años que las flores tiene espinas y hace también millones de años que los corderos, a pesar de las espinas, se comen las flores. ¿Es que no es cosa seria averiguar por qué las flores pierden el tiempo fabricando unas espinas que no les sirven para nada? ¿Es que no es importante la guerra de los corderos y las flores? ¿No es esto más serio e importante que las sumas de un señor gordo y colorado? Y si yo sé de una flor única en el mundo y que no existe en ninguna parte más que en mi planeta; si yo sé que un buen día un corderillo puede aniquilarla sin darse cuenta de ello, ¿es que esto no es importante?
El principito enrojeció y después continuó:
-Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas, basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…" ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es importante!
No pudo decir más y estalló bruscamente en sollozos.
La noche había caído. Yo había soltado las herramientas y ya no importaban nada el martillo, el perno, la sed y la muerte. ¡Había en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito a quien consolar! Lo tomé en mis brazos y lo mecí diciéndole: "la flor que tú quieres no corre peligro… te dibujaré un bozal para tu cordero y una armadura para la flor…te…". No sabía qué decirle, cómo consolarle y hacer que tuviera nuevamente confianza en mí; me sentía torpe. ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!.
El Principito (Antoine de St Exupery)
Nota: Este finde, en A Coruña, Expotaku. ¡Allá voy! (Irónico que no lea manga siquiera XD)
jueves, 31 de marzo de 2011
El romanticismo y su olor a moho y sal.
Dedicado a todos los "románticos" que saben que el romanticismo no significa corazones y ositos de peluche:
Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste;
si tú soplaras en mi corazón, cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.

Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola,
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.
Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derretido espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.
Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto
o una botella echando espanto a borbotones.

Ilustración de Victoria Francés
Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.
¿Quieres ser fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado són, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas, desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.

Muñecas de Etsuko Miura
Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho en medio de la espuma y la sangre,
como un agua feroz mordiéndose y sonando.
En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,
sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.
(Barcarola - Pablo Neruda)
martes, 15 de marzo de 2011
Mil grullas para un deseo
Según una leyenda japonesa, si uno quiere pedir un deseo y que se le conceda, tiene que hacer 1000 grullas de papel.
Makiko, japonesa residente en Madrid desde hace un año, ha pedido ayuda a través de su blog para conseguir esas mil grullas, y cuando tenga todas, enviarselas a los habitantes del norte de Japón.
Podéis leerlo en sus propias palabras en su blog:
http://las1000grullas.wordpress.com/
Se me da fatal la papiroflexia, pero en un ratito libre en el trabajo he conseguido hacer la mía para colaborar a este bonito gesto. Lejos del dramatismo y del morbo que suelen rodear a estas catástrofes, ójala mi pequeño origami enfermero consiga transportar en sus alas un soplo de esperanza, de aliento.

Animaos a hacer la vuestra y mandársela a las1000grullas@gmail.com, que se necesitan muchas grullas para poder llegar a ese número.
EDITO: Para que veais que se reciben, aunque tarda un poco en colgarlo porque deben estar llegándole muchísimos correos: Mi grulla es la 519.
Conocí esta leyenda a través de un libro que leí de pequeña, "No somos irrompibles". Incluía varios cuentos, uno de los cuales era éste: Mil grullas - Isabel Bornemann
Aún se me encoge el corazón al leerlo de nuevo. Y más al leerlo ahora.
Makiko, japonesa residente en Madrid desde hace un año, ha pedido ayuda a través de su blog para conseguir esas mil grullas, y cuando tenga todas, enviarselas a los habitantes del norte de Japón.
Podéis leerlo en sus propias palabras en su blog:
http://las1000grullas.wordpress.com/
Se me da fatal la papiroflexia, pero en un ratito libre en el trabajo he conseguido hacer la mía para colaborar a este bonito gesto. Lejos del dramatismo y del morbo que suelen rodear a estas catástrofes, ójala mi pequeño origami enfermero consiga transportar en sus alas un soplo de esperanza, de aliento.

Animaos a hacer la vuestra y mandársela a las1000grullas@gmail.com, que se necesitan muchas grullas para poder llegar a ese número.
EDITO: Para que veais que se reciben, aunque tarda un poco en colgarlo porque deben estar llegándole muchísimos correos: Mi grulla es la 519.
Conocí esta leyenda a través de un libro que leí de pequeña, "No somos irrompibles". Incluía varios cuentos, uno de los cuales era éste: Mil grullas - Isabel Bornemann
Aún se me encoge el corazón al leerlo de nuevo. Y más al leerlo ahora.
martes, 8 de marzo de 2011
Hombre que mira más allá de sus narices (Mario Benedetti)
Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud
sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí

y lo que es mucho peor
que pensarán en mi los coroneles
que el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como un techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas
menos mal
que me conozco

menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo muchos otros también
se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto

será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta.
Poema para todos esos días en los que gruño y reniego ya acompañando al Colacao del desayuno. Ójala recuerde siempre que todo pasa, y que al día siguiente irá todo mejor.
Ya somos 62 bebedores de té. Gracias por estar ahí.
*Imágenes de Nicoletta Ceccoli*
sábado, 26 de febrero de 2011
Baba-yaga (cuento popular ruso)
Vivía en otros tiempos un comerciante con su mujer; un día ésta se murió, dejándole una hija. Al poco tiempo el viudo se casó con otra mujer, que, envidiosa de su hijastra, la maltrataba y buscaba el modo de librarse de ella.
Aprovechando la ocasión de que el padre tuvo que hacer un viaje, la madrastra le dijo a la muchacha:
-Ve a ver a mi hermana y pídele que te dé una aguja y un poco de hilo para que te cosas una camisa.
La hermana de la madrastra era una bruja, y como la muchacha era lista, decidió ir primero a pedir consejo a otra tía suya, hermana de su padre.
-Buenos días, tiíta.
-Muy buenos, sobrina querida. ¿A qué vienes?
-Mi madrastra me ha dicho que vaya a pedir a su hermana una aguja e hilo, para que me cosa una camisa.
-Acuérdate bien -le dijo entonces la tía- de que un álamo blanco querrá arañarte la cara: tú átale las ramas con una cinta. Las puertas de una cancela rechinarán y se cerrarán con estrépito para no dejarte pasar; tú úntale los goznes con aceite. Los perros te querrán despedazar; tírales un poco de pan. Un gato feroz estará encargado de arañarte y sacarte los ojos; dale un pedazo de jamón.
La chica se despidió, cogió un poco de pan, aceite y jamón y una cinta, se puso a andar en busca de la bruja y finalmente llegó.

Imagen de autor desconocido
Entró en la cabaña, en la cual estaba sentada la bruja Baba-Yaga sobre sus piernas huesosas, ocupada en tejer.
-Buenos días, tía.
-¿A qué vienes, sobrina?
-Mi madre me ha mandado que venga a pedirte una aguja e hilo para coserme una camisa.
-Está bien. En tanto que lo busco, siéntate y ponte a tejer.
Mientras la sobrina estaba tejiendo, la bruja salió de la habitación, llamó a su criada y le dijo:
-Date prisa, calienta el baño y lava bien a mi sobrina, porque me la voy a comer.
La pobre muchacha se quedó medio muerta de miedo, y cuando la bruja se marchó, dijo a la criada:
-No quemes mucha leña, querida; mejor es que eches agua al fuego y lleves el agua al baño con un colador.
Y diciéndole esto, le regaló un pañuelo.
Baba-Yaga, impaciente, se acercó a la ventana donde trabajaba la chica y le preguntó a ésta:
-¿Estás tejiendo, sobrinita?
-Sí, tiíta, estoy trabajando.
La bruja se alejó de la cabaña, y la muchacha, aprovechando aquel momento, le dio al gato un pedazo de jamón y le preguntó cómo podría escaparse de allí. El gato le dijo:
-Sobre la mesa hay una toalla y un peine: cógelos y echa a correr lo más de prisa que puedas, porque la bruja Baba-Yaga correrá tras de ti para cogerte; de cuando en cuando échate al suelo y arrima a él tu oreja; cuando oigas que está ya cerca, tira al suelo la toalla, que se transformará en un río muy ancho. Si la bruja se tira al agua y lo pasa a nado, tú habrás ganado delantera. Cuando oigas en el suelo que no está lejos de ti, tira el peine, que se transformará en un espeso bosque, a través del cual la bruja no podrá pasar.
La muchacha cogió la toalla y el peine y se puso a correr.

Imagen Run little!, run! tomada del Flickr de Tato 626
Los perros quisieron despedazarla, pero les tiró un trozo de pan; las puertas de una cancela rechinaron y se cerraron de golpe, pero la muchacha untó los goznes con aceite, y las puertas se abrieron de par en par. Más allá, un álamo blanco quiso arañarle la cara; entonces ató las ramas con una cinta y pudo pasar.
El gato se sentó al telar y quiso tejer; pero no hacía más que enredar los hilos. La bruja, acercándose a la ventana, preguntó:
-¿Estás tejiendo, sobrinita? ¿Estás tejiendo, querida?
-Sí, tía, estoy tejiendo -respondió con voz ronca el gato.
Baba-Yaga entró en la cabaña, y viendo que la chica no estaba y que el gato la había engañado, se puso a pegarle, diciéndole:
-¡Ah viejo goloso! ¿Por qué has dejado escapar a mi sobrina? ¡Tu obligación era quitarle los ojos y arañarle la cara!
-Llevo mucho tiempo a tu servicio -dijo el gato- y todavía no me has dado ni siquiera un huesecito, y ella me ha dado un pedazo de jamón.
Baba-Yaga se enfadó con los perros, con la cancela, con el álamo y con la criada y se puso a pegar a todos.
Los perros le dijeron:
-Te hemos servido muchos años sin que tú nos hayas dado ni siquiera una corteza dura de pan quemado, y ella nos ha regalado con pan fresco.
La cancela dijo:
-Te he servido mucho tiempo sin que a pesar de mis chirridos me hayas engrasado con sebo, y ella me ha untado los goznes con aceite.
El álamo dijo:
-Te he servido mucho tiempo, sin que me hayas regalado ni siquiera un hilo, y ella me ha engalanado con una cinta.
La criada exclamó:
-Te he servido mucho tiempo, sin que me hayas dado ni siquiera un trapo, y ella me ha regalado un pañuelo.
Baba-Yaga se apresuró a sentarse en el mortero; arreándole con el mazo y barriendo con la escoba sus huellas, salió en persecución de la muchacha.

Imagen de la tienda de Etsy IsabellasArt
Ésta arrimó su oído al suelo para escuchar y oyó acercarse a la bruja. Entonces tiró al suelo la toalla, y al instante se formó un río muy ancho.
Baba-Yaga llegó a la orilla, y viendo el obstáculo que se le interponía en su camino, rechinó los dientes de rabia, volvió a su cabaña, reunió a todos sus bueyes y los llevó al río: los animales bebieron toda el agua y la bruja continuó la persecución de la muchacha.
Ésta arrimó otra vez su oído al suelo y oyó que Baba-Yaga estaba ya muy cerca: tiró al suelo el peine y se transformó en un bosque espesísimo y frondoso.

Ilustración de Himmapaan
La bruja se puso a roer los troncos de los árboles para abrirse paso; pero a pesar de todos sus esfuerzos no lo consiguió, y tuvo que volverse furiosa a su cabaña.
Entretanto, el comerciante volvió a casa y preguntó a su mujer.
-¿Dónde está mi hijita querida?
-Ha ido a ver a su tía -contestó la madrastra.
Al poco rato, con gran sorpresa de la madrastra, regresó la niña.
-¿Dónde has estado? -le preguntó el padre.
-¡Oh padre mío! Mi madre me ha mandado a casa de su hermana a pedirle una aguja con hilo para coserme una camisa, y resulta que la tía es la mismísima bruja Baba-Yaga, que quiso comerme.
-¿Cómo has podido escapar de ella, hijita?
Entonces la niña le contó todo lo sucedido.
Cuando el comerciante se enteró de la maldad de su mujer, la echó de su casa y se quedó con su hija.
Los dos vivieron en paz muchos años felices.
Siempre me ha gustado muchísimo los cuentos populares, y en concreto este cuento. La figura de Baba-yaga me resulta fascinante, dejo por aquí un enlace si queréis saber más cosas de ella (como por ejemplo, que su casa camina porque tiene patas de gallina):
Enlace a Wikipedia: Baba-yaga

Imagen de Jos. A. Smith
Aprovechando la ocasión de que el padre tuvo que hacer un viaje, la madrastra le dijo a la muchacha:
-Ve a ver a mi hermana y pídele que te dé una aguja y un poco de hilo para que te cosas una camisa.
La hermana de la madrastra era una bruja, y como la muchacha era lista, decidió ir primero a pedir consejo a otra tía suya, hermana de su padre.
-Buenos días, tiíta.
-Muy buenos, sobrina querida. ¿A qué vienes?
-Mi madrastra me ha dicho que vaya a pedir a su hermana una aguja e hilo, para que me cosa una camisa.
-Acuérdate bien -le dijo entonces la tía- de que un álamo blanco querrá arañarte la cara: tú átale las ramas con una cinta. Las puertas de una cancela rechinarán y se cerrarán con estrépito para no dejarte pasar; tú úntale los goznes con aceite. Los perros te querrán despedazar; tírales un poco de pan. Un gato feroz estará encargado de arañarte y sacarte los ojos; dale un pedazo de jamón.
La chica se despidió, cogió un poco de pan, aceite y jamón y una cinta, se puso a andar en busca de la bruja y finalmente llegó.

Imagen de autor desconocido
Entró en la cabaña, en la cual estaba sentada la bruja Baba-Yaga sobre sus piernas huesosas, ocupada en tejer.
-Buenos días, tía.
-¿A qué vienes, sobrina?
-Mi madre me ha mandado que venga a pedirte una aguja e hilo para coserme una camisa.
-Está bien. En tanto que lo busco, siéntate y ponte a tejer.
Mientras la sobrina estaba tejiendo, la bruja salió de la habitación, llamó a su criada y le dijo:
-Date prisa, calienta el baño y lava bien a mi sobrina, porque me la voy a comer.
La pobre muchacha se quedó medio muerta de miedo, y cuando la bruja se marchó, dijo a la criada:
-No quemes mucha leña, querida; mejor es que eches agua al fuego y lleves el agua al baño con un colador.
Y diciéndole esto, le regaló un pañuelo.
Baba-Yaga, impaciente, se acercó a la ventana donde trabajaba la chica y le preguntó a ésta:
-¿Estás tejiendo, sobrinita?
-Sí, tiíta, estoy trabajando.
La bruja se alejó de la cabaña, y la muchacha, aprovechando aquel momento, le dio al gato un pedazo de jamón y le preguntó cómo podría escaparse de allí. El gato le dijo:
-Sobre la mesa hay una toalla y un peine: cógelos y echa a correr lo más de prisa que puedas, porque la bruja Baba-Yaga correrá tras de ti para cogerte; de cuando en cuando échate al suelo y arrima a él tu oreja; cuando oigas que está ya cerca, tira al suelo la toalla, que se transformará en un río muy ancho. Si la bruja se tira al agua y lo pasa a nado, tú habrás ganado delantera. Cuando oigas en el suelo que no está lejos de ti, tira el peine, que se transformará en un espeso bosque, a través del cual la bruja no podrá pasar.
La muchacha cogió la toalla y el peine y se puso a correr.

Imagen Run little!, run! tomada del Flickr de Tato 626
Los perros quisieron despedazarla, pero les tiró un trozo de pan; las puertas de una cancela rechinaron y se cerraron de golpe, pero la muchacha untó los goznes con aceite, y las puertas se abrieron de par en par. Más allá, un álamo blanco quiso arañarle la cara; entonces ató las ramas con una cinta y pudo pasar.
El gato se sentó al telar y quiso tejer; pero no hacía más que enredar los hilos. La bruja, acercándose a la ventana, preguntó:
-¿Estás tejiendo, sobrinita? ¿Estás tejiendo, querida?
-Sí, tía, estoy tejiendo -respondió con voz ronca el gato.
Baba-Yaga entró en la cabaña, y viendo que la chica no estaba y que el gato la había engañado, se puso a pegarle, diciéndole:
-¡Ah viejo goloso! ¿Por qué has dejado escapar a mi sobrina? ¡Tu obligación era quitarle los ojos y arañarle la cara!
-Llevo mucho tiempo a tu servicio -dijo el gato- y todavía no me has dado ni siquiera un huesecito, y ella me ha dado un pedazo de jamón.
Baba-Yaga se enfadó con los perros, con la cancela, con el álamo y con la criada y se puso a pegar a todos.
Los perros le dijeron:
-Te hemos servido muchos años sin que tú nos hayas dado ni siquiera una corteza dura de pan quemado, y ella nos ha regalado con pan fresco.
La cancela dijo:
-Te he servido mucho tiempo sin que a pesar de mis chirridos me hayas engrasado con sebo, y ella me ha untado los goznes con aceite.
El álamo dijo:
-Te he servido mucho tiempo, sin que me hayas regalado ni siquiera un hilo, y ella me ha engalanado con una cinta.
La criada exclamó:
-Te he servido mucho tiempo, sin que me hayas dado ni siquiera un trapo, y ella me ha regalado un pañuelo.
Baba-Yaga se apresuró a sentarse en el mortero; arreándole con el mazo y barriendo con la escoba sus huellas, salió en persecución de la muchacha.

Imagen de la tienda de Etsy IsabellasArt
Ésta arrimó su oído al suelo para escuchar y oyó acercarse a la bruja. Entonces tiró al suelo la toalla, y al instante se formó un río muy ancho.
Baba-Yaga llegó a la orilla, y viendo el obstáculo que se le interponía en su camino, rechinó los dientes de rabia, volvió a su cabaña, reunió a todos sus bueyes y los llevó al río: los animales bebieron toda el agua y la bruja continuó la persecución de la muchacha.
Ésta arrimó otra vez su oído al suelo y oyó que Baba-Yaga estaba ya muy cerca: tiró al suelo el peine y se transformó en un bosque espesísimo y frondoso.

Ilustración de Himmapaan
La bruja se puso a roer los troncos de los árboles para abrirse paso; pero a pesar de todos sus esfuerzos no lo consiguió, y tuvo que volverse furiosa a su cabaña.
Entretanto, el comerciante volvió a casa y preguntó a su mujer.
-¿Dónde está mi hijita querida?
-Ha ido a ver a su tía -contestó la madrastra.
Al poco rato, con gran sorpresa de la madrastra, regresó la niña.
-¿Dónde has estado? -le preguntó el padre.
-¡Oh padre mío! Mi madre me ha mandado a casa de su hermana a pedirle una aguja con hilo para coserme una camisa, y resulta que la tía es la mismísima bruja Baba-Yaga, que quiso comerme.
-¿Cómo has podido escapar de ella, hijita?
Entonces la niña le contó todo lo sucedido.
Cuando el comerciante se enteró de la maldad de su mujer, la echó de su casa y se quedó con su hija.
Los dos vivieron en paz muchos años felices.
Siempre me ha gustado muchísimo los cuentos populares, y en concreto este cuento. La figura de Baba-yaga me resulta fascinante, dejo por aquí un enlace si queréis saber más cosas de ella (como por ejemplo, que su casa camina porque tiene patas de gallina):
Enlace a Wikipedia: Baba-yaga

Imagen de Jos. A. Smith
jueves, 27 de enero de 2011
Me sirve y no me sirve... (Mario Benedetti)
Me sirve y no me sirve
La esperanza tan dulce,
tan pulida, tan triste,
la promesa tan leve,
no me sirve.
No me sirve tan mansa la esperanza.

La rabia tan sumisa,
tan débil, tan humilde,
el furor tan prudente
no me sirve.
No me sirve
Tan sabia tanta rabia.
El grito tan exacto
si el tiempo lo permite,
alarido tan pulcro
no me sirve.
No me sirve tan bueno
Tanto trueno

El coraje tan dócil
la bravura tan chirle,
la intrepidez tan lenta
no me sirve.
No me sirve
tan fría la osadía.
Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.

Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.

Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
*Imágenes de Nicoletta Ceccoli, excepto la última, de Mark Ryden*
... Y aquí sigo, soñando con lo que me sirve y lo que no. Soñando con que sea posible lo que amo. Soñando...
La esperanza tan dulce,
tan pulida, tan triste,
la promesa tan leve,
no me sirve.
No me sirve tan mansa la esperanza.

La rabia tan sumisa,
tan débil, tan humilde,
el furor tan prudente
no me sirve.
No me sirve
Tan sabia tanta rabia.
El grito tan exacto
si el tiempo lo permite,
alarido tan pulcro
no me sirve.
No me sirve tan bueno
Tanto trueno

El coraje tan dócil
la bravura tan chirle,
la intrepidez tan lenta
no me sirve.
No me sirve
tan fría la osadía.
Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.
Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.

Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
*Imágenes de Nicoletta Ceccoli, excepto la última, de Mark Ryden*
... Y aquí sigo, soñando con lo que me sirve y lo que no. Soñando con que sea posible lo que amo. Soñando...
lunes, 17 de enero de 2011
No te rindas - Mario Benedetti
No te rindas, aún estas a tiempode alcanzar y comenzar de nuevo,aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,continuar el viaje,perseguir tus sueños,destrabar el tiempo,correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,aunque el frio queme,aunque el miedo muerda,aunque el sol se esconda y se calle el viento,aun hay fuego en tu alma,aun hay vida en tus sueños,porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,porque no hay heridas que no cure el tiempo,abrir las puertas quitar los cerrojos,abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,recuperar la risa, ensayar el canto,bajar la guardia y extender las manos,desplegar las alas e intentar de nuevo,celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,aunque el frio queme,aunque el miedo muerda,aunque el sol se ponga y se calle el viento,aun hay fuego en tu alma,aun hay vida en tus sueños,porque cada dia es un comienzo,porque esta es la hora y el mejor momento,porque no estas sola,porque yo te quiero.
(Mario Benedetti)
Pero el campo de batalla es confuso.
La tierra ha sido removida con nuestras manos,
con nuestros huesos.
Las reglas del combate han cambiado tantas veces
que ya no se sabe qué es ganar
ni qué es rendirse.
Sólo queda un ahogo sordo
en el lugar en el que antes tenía
el pecho.
jueves, 13 de enero de 2011
Hoy tengo la muerte ante mí... (fragmento de The Sandman)
Me descubro pensando en la humanidad. Su actitud hacia el regalo de mi hermana es extraña. ¿Por qué temen las tierras sin sol? Tan natural es nacer como morir. Pero la temen. Les aterroriza. Intentan aplacarla. No la aman.
Hace muchos miles de años oí una canción en un sueño, una canción mortal que celebraba su regalo. Aún la recuerdo:
"Hoy tengo la muerte ante mí: como un remedio para el enfermo, como salir a un jardin tras la enfermedad.
Hoy tengo la muerte ante mí: como el olor de la mirra. Como sentarse bajo una vela con un buen viento.
Hoy tengo la muerte ante mí: como la corriente de un arroyo, como la vuelta de un hombre del barco de guerra a casa.
Hoy tengo la muerte ante mí: como el hogar que un hombre ansia ver, despues de muchos años prisionero. "
Ese poeta olvidado la comprendía. Mi hermana tiene una función que desempeñar, igual que yo. Los Eternos tenemos responsabilidades. Yo tengo responsabilidades. Camino a su lado, y la oscuridad abandona mi alma. Camino con ella, y oigo el suave aleteo de sus poderosas alas...
Casa de muñecas - The Sandman Vol 2 (Neil Gaiman)
Hace muchos miles de años oí una canción en un sueño, una canción mortal que celebraba su regalo. Aún la recuerdo:
"Hoy tengo la muerte ante mí: como un remedio para el enfermo, como salir a un jardin tras la enfermedad.
Hoy tengo la muerte ante mí: como el olor de la mirra. Como sentarse bajo una vela con un buen viento.
Hoy tengo la muerte ante mí: como la corriente de un arroyo, como la vuelta de un hombre del barco de guerra a casa.
Hoy tengo la muerte ante mí: como el hogar que un hombre ansia ver, despues de muchos años prisionero. "
Ese poeta olvidado la comprendía. Mi hermana tiene una función que desempeñar, igual que yo. Los Eternos tenemos responsabilidades. Yo tengo responsabilidades. Camino a su lado, y la oscuridad abandona mi alma. Camino con ella, y oigo el suave aleteo de sus poderosas alas...
Casa de muñecas - The Sandman Vol 2 (Neil Gaiman)
martes, 14 de diciembre de 2010
Painting the roses red...
-¿Querrían hacer el favor de decirme -empezó Alicia con cierta timidez- por qué están pintando estas rosas?
Cinco y Siete no dijeron nada, pero miraron a Dos. Dos empezó en una vocecita temblorosa:
-Pues, verá usted, señorita, el hecho es que esto tenía que haber sido un rosal rojo, y nosotros plantamos uno blanco por equivocación, y, si la Reina lo descubre, nos cortarán a todos la cabeza, sabe. Así que, ya ve, señorita, estamos haciendo lo posible, antes de que ella llegue, para...
En este momento, Cinco, que había estado mirando ansiosamente por el jardín, gritó: «¡La Reina! ¡La Reina!», y los tres jardineros se arrojaron inmediatamente de bruces en el suelo. Se oía un ruido de muchos pasos, y Alicia miró a su alrededor, ansiosa por ver a la Reina.
(Alicia en el País de las Maravillas - Lewis Carroll)
domingo, 5 de diciembre de 2010
Érase una vez que se era...
Era un crudo día de invierno, y los copos de nieve caían del cielo como blancas plumas. La Reina cosía junto a una ventana, cuyo marco era de ébano. Y como mientras cosía miraba caer los copos, con la aguja se pinchó un dedo, y tres gotas de sangre fueron a caer sobre la nieve. El rojo de la sangre se destacaba bellamente sobre el fondo blanco, y ella pensó: "¡Ah, si pudiere tener una hija que fuere blanca como nieve, roja como la sangre y negra como el ébano de esta ventana!". No mucho tiempo después le nació una niña que era blanca como la nieve, sonrosada como la sangre y de cabello negro como la madera de ébano; y por eso le pusieron por nombre Blancanieves...
(Blancanieves - Hermanos Grimm)
(Blancanieves - Hermanos Grimm)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


























