Donde podrás compartir (o no) mi visión sobre el lolita, sobre la realidad que me rodea, y conocer el enjambre de avispas que suele poblarme la sesera...
Lo recuerdo.
Nunca pensé que el dragón estaría tan cerca.
Tan dentro.
Pero aquí estás, a mi lado.
Sigues dispuesto a luchar.
Y a desnudarme de escamas y fuego.
Aprovechando los pocos días soleados de este otoñoverano que nos está haciendo en el Norte :)
Qué ganas tenía de volver a ponerme ese bolso (regalo de mi Zipi), esa falda (gracias Alice y Merkades <3)... y qué ganas tenía de luz. Fuera invierno y telarañas. Y aunque hoy no puedo celebrar San Juan como se merece (motivación de ponerme a quemar cosas no me falta XD) sí puedo grabarme a fuego una sonrisa en la cara.
La misma que he llevado durante todo el día me sirve.
Porque lo positivo atrae a lo positivo.
Y aunque sólo sea virtualmente, brindaré con los bebedores de té que me lean con un vaso de queimada calentito... a la salud del verano y de todos nosotros:
Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasgos e diaños, espritos das
nevoadas veigas...
Hoy ha llegado puntual el relevo del turno de noche.
He notado las primeras gotas en cuanto he salido por la puerta del hospital.
Era chispeo, suaves, inofensivas, así que he comenzado a caminar.
En poco tiempo la lluvia había aumentado de intensidad, y en un gesto automático, me he puesto la capucha, me he encogido de hombros.
Tras treinta minutos caminando el agua seguía cayendo, mansa pero constante.
Ya no había duda: me iba a empapar.
Mi zapatilla izquierda había empezado a cua-cuarear,
y la capucha empezaba a pesar.
La calle estaba vacía y oscura. Sólo yo peleaba contra la lluvia.
Así que he decidido dejar de luchar, y he relajado los hombros.
Me he quitado la capucha y he notado como el agua se filtraba entre los mechones de mi pelo recogido.
En dos minutos mi coleta estaba erizada como la cola de una ardilla, así que la he soltado.
Se me ha escapado una sonrisa al pensar en mi rimmel alicecooperiano.
El agua sonaba colándose por las alcantarillas, y una llamada amiga en mi móvil.
¿Dónde estás? Paso a buscarte.
No puedo mojarme más. Y sólo estoy a diez minutos de casa ya, he respondido.
Desde un coche parado, una señora de mediana edad me ha observado con cara de madre preocupada mientras pasaba a su lado.
En un instante, todo era silencio. Excepto las gotas contra el asfalto.
Y después de cenar y secarme, he decidido contarlo aquí.
Porque para mí esto es un rincón donde compartir pensamientos.
No siempre el camino está claro.
Pero las indicaciones son confusas cuando sólo miras al suelo.
Sólo ves los arbustos que te arañan,
las piedras que te hacen tropezar.
Alza los ojos, no están en lo alto de la cabeza en vano.
Nacimos con ellos lo más cerca posible del cielo.
Busca en el horizonte, en las estrellas.
Y permítete soñar.
La semana pasada cogí un bus y un tren, y además de disfrutar de un concierto genial con la persona que más me apetecía estar... me escapé vías abajo hasta encontrar el sol.
Y lo encontré. ¡Incluso cuando llovía a mares en la calle!
Rammstein, Palacio de los Deportes, Madrid
Jardines de Montforte, Valencia
Mel´s, (hamburguesería americana cincuentera), Valencia
Zumo de escarabajo para dos, por favor.
Jardines de Montforte, Valencia.
Me guardé un poco de esos días en la caja del maquillaje, y cada vez que la abro para mirarme en el espejo se me pegotea en los labios la sonrisa que llevé puesta 24h al día.
Tú serás el tiempo y el lugar
de un verano nada peculiar
En pleno amanecer de mi desilusión
Tú me pellizcaste el corazón
Como imaginar que ibas a curar mis penas
Y el amor ronda desde entonces por mi habitación Una golondrina vuelve a mi balcón Otra vez la vida me ha sacado a bailar y quiero bailar
Poco a poco tú vienes sólo a verme si me miras tú He vuelto a ponerme mi vestido azul Y mi boca sólo habla de ti Se muere por ti
Tú serás esa debilidad que me atrape cada anochecer
Tu risa a contraluz
Mis dos copas de más
Y probé tus labios por probar
Como imaginar que ibas a curar mis penas
Y el amor ronda desde entonces por mi habitación Una golondrina vuelve a mi balcón Otra vez la vida me ha sacado a bailar y quiero bailar
Poco a poco tú vienes sólo a verme si me miras tú He vuelto a ponerme mi vestido azul Y mi boca solo habla de ti Se muere por ti
Mi soledad se derritió entre tus dedos
Ven a deshojar la madrugada y a ser feliz
Sin miedo