El fin de año no fue excepción. En Nochevieja no me vestí lolita. Demasiada gente en los bares, demasiado peligro con las copas inestables... no. Antes sí que salía mas de fiesta de loli, pero tras un par de experiencias negativas he decidido evitarlo si puedo. Lo malo del lolita es que te conviertes automáticamente en el blanco de los tarados morbosos que haya en el bar. Os diría que lo comprobaseis, pero mejor que no lo hagáis. Aún así en ocasiones especiales de cena con los amigos, en las cenas del trabajo, o si me pilla con eso puesto en el momento en el que surje un plan imprevisto sí que lo hago, y bien tranquila que voy. No me asustan los pesados, aunque para disfrutar de la noche en condiciones prefiero que no se me acerquen mucho.
El caso (que me estoy enrollando) es que el día anterior en Vitoria había encontrado el vestido perfecto, y lo estrené toda contenta. ROJO. Para que no haya medias tintas en el mito de la suerte de fin de año.
Y a bailotear hasta que se me cayeron los pies.
| El vestido y su vuelo infinito |
| ¿Recordais a esta niña tan mona? Sale en la entrada anterior! XD |
Así que el conjunto (a cachos) fue éste:
| Foto con flash. Estupenda para ver las medias y las botas XD |
| Moñaco florido (dos grises y una azul) y maquillaje (en tonos rosas) |
| Blusa de gasa, corset underbust y rosario de los Dinos ^^ |
Espero que hayais empezado el año con buen pie (yo casi meto una uva al pulmón, lo que quiere decir que este año sólo puede ir a mejor) y que os traigan muchas cosas los Reyes Magos. Tanto si habeis sido buenos como si no, a ver si me voy a quedar sin regalo XD
...Y ahora que lo pienso... no he escrito carta este año, así que a lo mejor me quedo sin nada de todas todas :S


















